- El lugar que ocupaba la mujer en el Antiguo Egipto es mejor que el que ocupaba en otras culturas de la época.
- Por otra parte, la literatura egipcia no vacila en presentar la mujer como frívola, caprichosa y poco fiable, pero a pesar de todo, las egipcias se beneficiaron de una posición que se encontraba en pocas sociedades.
Igualdad ante la ley
- En la familia, la mujer era la dueña de la casa, a diferencia de la Antigua Grecia o Roma.
- Parece que varón y mujer eran iguales ante la ley.
- Ellas podían manejar su propia herencia o estar al frente de un negocio.
- Al casarse, la mujer mantenía su nombre, con el añadido «esposa de X».
- Ratificaba el hecho de que un hombre y una mujer deseaban convivir.
- Se la consideraba compañera de su esposo, y solía acompañarle en múltiples ocasiones a cazar y a pescar, cogidos de la mano y a veces desempeñaba el papel de consejera, incluso en asuntos políticos.