Las características principales del teatro romano derivaron en un principio de las del teatro griego, ya que muchas de las características generales de la arquitectura romana proceden directamente de la arquitectura del período helenístico.
Con el paso del tiempo, los teatros romanos desarrollaron características específicas. La mayor parte de los teatros romanos conservados siguen el modelo arquitectónico propuesto por Vitrubio, constando de:
- Scaenae frons (frente escénico), normalmente compuesto de un doble orden de columnas.
- Orchestra: semicírculo o un poco más de un semicirculo frente a la escena en el que se sentaban las autoridades, actuaba el coro y se alzaba un altar en honor a Dioniso
- Aditus: Pasillos laterales de entrada a la orchestra.
- Cavea: donde se situaban los espectadores
- Vomitoria: Entradas abovedadas por las que se accedía a la cávea.
- Proscaenium (proscenio): Espacio delante de la escena en el que se desarrollaba la acción dramática.
- Porticus post scaenam (Pórtico detrás de la escena): Patio porticado con columnas detrás de la escena.
Además, muchos teatros contenían pequeños templos en su estructura.
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